viernes, 23 de noviembre de 2012

La importancia de llamarse Ernesto

Hace unos días, me preguntaba como empezar mi andadura en este blog, sobre que tema podría escribir, que podía preguntaros o sobre qué me podríais aconsejar. Aunque barajé varias posibilidades, no me decidía a dar el primer paso. Sin embargo, ayer recordé una obra de teatro que ví hace mucho tiempo y algunos de sus personajes me recordó situaciones que he vivido.

Buscando por la red, encontré esta sinopsis de la obra:

"Cada personaje es un divertido cínico y sigue conscientemente las normas que sabe vigentes y no las que señala el manual de buenas maneras. Las muchachas están dispuestas a tragarse las excusas que les plantean sus respectivos novios después de haberlas engañado porque saben que son buenos partidos y están deseando hacerlo, y por tanto, prefieren agarrarse a lo bien dicho que están sus increíbles justificaciones y olvidar el contenido: “En los asuntos de importancia, el estilo y no la sinceridad, es lo esencial”. 

Ellos, naturalmente, saben que el juego está en ocultar lo desagradable por muy verdadero que sea y ensalzar lo agradable por muy inexistente que también sea: “La verdad no es la clase de cosas que uno le dice a una chica guapa y refinada”. 

La matrona lady Bracknell, como experta y responsable de que las normas sigan en funcionamiento, imparte sus lecciones con el mismo cinismo. Para defender a su sobrino como buen partido, dice: “No es nada, pero lo aparenta todo. ¿Qué más se puede pedir?” A la hora de valorar las virtudes de Jack como pretendiente de su sobrina, la señora alaba la ignorancia que el muchacho alega: “La ignorancia es como un delicado fruto tropical. Tocadla y la flor se marchita”. 

Jack y Algernon son naturalmente flores de diversión. No entienden el mundo de otro forma. Las mujeres, desde luego, están para eso. “La única manera posible de comportarse ante una mujer es cortejarla si es guapa y cortejar a otra si no lo es”. Cuando el mayordomo de Jack habla con ligereza del matrimonio, el joven caballero se preocupa, porque “si las clases inferiores no nos dan buen ejemplo, no sé para qué están”."

Fuente: http://es.shvoong.com/books/1742360-la-importancia-llamarse-ernesto/#ixzz2CHjlyHnl

Leyendo con cuidado, enseguida me vinieron a la mente muchas situaciones y personajes que me he ido encontrando por la vida real, incluso se habla en esta sinopsis de las buenas maneras y de como se prefiere seguir la normativa vigente en lugar de lo que señalan las buenas maneras (¿ITIL?)

Las muchachas se asemejan a los técnicos que tienen que aguantar con todo lo que se les exige, porque saben que "es lo que hay" y que si no lo aceptan, puede peligrar su puesto de trabajo.
Los que ocultan lo desagradable que hay para ensalzar lo mas mínimo que existe, me recuerda a los gestores que solo se preocupan de las cosas buenas y tapan aquellos defectos que hay en el servicio.
La matrona que quiere que todo siga igual y funcione perfectamente, defendiendo lo que hay, ya que "es lo que hay y no se puede mejorar".... igual que muchos reacios al cambio que pueda suponer implantar una metodología.
Esos vividores que solo se preocupan de vivir y que si se les pide ejemplo responden que lo han de dar las clases inferiores....¿cuantas veces no hemos topado con responsables que "escurren el bulto" y piden "proactividad", "implicación" al equipo, al que culpan de todos los males, cuando ellos no tienen ni un ápice de eso que reclaman?...

¿No os suenan a muchos con los que trabajáis?. Sencillamente, me parece genial como está descrita la obra y como aplica a muchos...

1 comentario:

  1. El teatro de la vida también se extiende al ámbito laboral....pero lo mismo que en otros aspectos la decisión de ser como somos y comportarnos como lo hacemos es plenamente nuestra. No podremos evitar lo que hagan los demás, pero si podremos siempre perder el miedo nosotros y predicar con el ejemplo...ser auténticos, con todas las consecuencias es nuestra elección....
    Muy buena analogía compañero, aunque no me guste recordar otros tiempos aún peores para las féminas....
    un fuerte abrazo!

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