lunes, 9 de junio de 2014

La vocación

En las dos últimas semanas he estado concentrado en un mini-proyecto que me vino al azar y me ha hecho replantearme muchas cosas. La primera me ha convencido totalmente de una cosa: mi vocación en el servicio y en su gestión sí es que albergaba alguna duda al respecto. 

Pero lo más importante, son las horas dedicadas a pensar en dicho proyecto, la experiencia y la práctica acumulada y las lecciones geniales que he aprendido. El ver una lado de planificar que nunca lo había tenido en cuenta, 17 cosas que he puesto en marcha. Por qué como sabréis todo aquello que penséis que queréis o podéis hacer y no las acometéis en las 72 horas siguientes, ya no la haréis.

Me he tenido que leer cinco libros, sacar tres ideas generales de los mismos y objetivar para lo que queda de año, las acciones que me he comprometido a realizar. Y unas cuantas cosas más.

Pensando y analizando todo esto, confieso que nada es imposible. Solamente necesitamos, ilusión, ganas y que te guste lo que haces. A veces, vemos la puerta pero no queremos esforzarnos en subir los escalones hacia nuestras metas. A veces, no vemos el aprendizaje y el conocimiento que se produce en nuestra persona con esa práctica, pero si lo analizamos es impresionante. Lo importante, es seguir con el impulso, y seguir queriendo más. Ya que una vez que hemos abierto la forma de ver y hacer, porque no continuar con dicho hábito. 

Aprender a amar lo que haces, realmente es lo máximo


Creo que cada ser humano es increíble lo que puede llegar a realizar. Muchas veces nos sale el hacer de forma proactiva. Otras nos tienen que empujar e iniciar esa inercia. Pero hagan, es muy importante la satisfacción que nos aporta, aparte del crecimiento personal y profesional.


domingo, 8 de junio de 2014

¿Qué podemos hacer mañana de extraordinario?

A veces vemos el camino ilimitado, con curvas, inaccesible, peligroso y sin ningún sentido.

Pero otras veces, cuando nuestro estado de ánimo es sosegado, tranquilo y disfrutamos de la libertad que nos atesora, podemos ver la línea recta, que nos empuja a avanzar inexorablemente hacia donde queremos ir. Donde ansiamos ir.

Me pregunto, por qué no nos predisponemos a que nuestro camino independientemente de la circunstancias siempre lo veamos en línea recta. Pensando en ese horizonte, en esa amplitud, en ese sueño, que nos permita andar con pasos seguros con nuestras botas imaginarias de siete leguas.

Iría más allá. ¿Por qué cada día no nos plateamos lo siguiente?

¿Qué podemos hacer mañana de extraordinario?


Creo que da igual nuestros recursos y capacidades que dispongamos. Todos los días pueden ser extraordinarios. Porque quien los hace extraordinarios somos nosotros. Por qué no pensamos que podemos hacer mañana de extraordinario para nuestra sociedad, para nuestros compañeros y amigos, para nuestra familia, para nuestra empresa. ¿Es factible? Creo que sí, solamente hace falta predisposición, sentimientos y ponernos a hacer. 

Creo que como seres humanos estamos predestinados a hacer grandes cosas, aunque por nuestros condicionamientos  a veces no nos lo creamos. 

¿Por qué no coges papel y boli y te pones a pensar y escribes que vas por el simple hecho de hacerlo algo que sea extraordinario para los demás? ¿Escribe cómo te sentirás una vez realizo tus ideas y hechas realidad? ¿Anota cuáles son tus sentimientos, nueva energía y motivación hacerlo?

Cada día hay 24 horas para realizar muchas cosas. Y aunque no es necesario planificar todo, hay veces que sí no nos imponemos retos y desafíos, esos días pasan sin pena ni gloria. 

  ¿Por qué no te sorprendes a tí mismo haciendo lo que elijas?



sábado, 7 de junio de 2014

El financiero suma y resta el de cambio aprueba y cierra

Siempre brillante señor Pita.

El financiero solamente debe sumar y restar


Sencillez en su idea pero profundo su mensaje. ¿Por qué a veces nos complicamos tanto? Esto no significa que únicamente haga eso, pero ejemplifica ante todo la acción más común y actividades que realiza en el aspecto sólo y exclusivamente numérico. El no puede evaluar intangibles. No tiene sentido, a menos que alguien supiere trasladarlo a números, para que sumara o restara según la columna al uso. ¿Brillante de nuevo señor Corbelli? ¿O cómo podemos cuantificar el valor? ¿U otros?

La frase se me quedó grabada. Y mira el jueves en el CAB, tras una ligera más que discusión una tormenta de ideas y de posibles y diferentes posturas, como no se llegaba a un acuerdo sobre un cambio las miradas de dirigieron a mi persona como fuera un juez ante un tribunal. Y mira, como se dice que el conocimiento insertado en nuestra cabeza, sirve para utilizarlo en el futuro. No me digan el por qué, pero mi respuesta ante las miradas de mis compañeros fueron las siguientes:

El gestor de cambios solamente aprueba y cierra cambios


Y la verdad que la frase surgió sus efectos. Sin aportar nada más, las parte no me digan por qué volvieron a hablarlo y llegaron a un acuerdo. El gestor de cambios debe velar por supervisar que las actividades del propio proceso se hagan según el procedimiento establecido - puede que el procedimiento no sea ni bueno ni el mejor, pero debe basarse en el mismo - siguiendo el método de esa forma - continente - iremos ganando en madurez y eficiencia, cambio obviamente según el tipo de actividad - el contenido.

Marcos me enseñó que la mejor manera de aprender las buenas prácticas era identificarlo con algo, con alguna palabra, que nos hiciera nunca perder el foco. Incidencias - restaurar - problemas - investigar - cambios - supervisar - entregas - desplegar - configuración - veracidad - y así todos y cada uno de los procesos. Como veréis esto no me lo aprendí de memoria, ya que sino, ya no estaría en mi cabeza. Esto me lo hizo sentir y aprender Óscar y por tanto, lo grabé para siempre en mi red neuronal llamado conocimiento.

Siempre es fundamental quedarse con esas palabras, esa magia e idear no lo que nos digan los demás, sino pararnos a pensar por nosotros mismos y crear e innovar nuestros pensamientos. Ese ser humano experto en buenas prácticas, hace humano todo su ser, al practicar de motu propio, su sentimiento hacia esta biblioteca dentro de la gestión de servicios TI llamada ITIL.

Gracias Maestro

viernes, 6 de junio de 2014

En cualquier lugar, puedes aprender algo de cómo se debe prestar un servicio ...

A muy primera hora del día, un buen café, una buena lectura, planificar lo que vas a hacer antes de pasar los tornos es un buen hábito que te hace entrar en la jornada de trabajo, predispuesto, motivado, con actitud, independientemente, de lo que suceda a lo largo de dicha jornada. Si no se entra así, mal vamos. Esa pequeña media hora escasa puede generar grandes resultados - o podría materializarlos - y economizar y priorizar nuestro tiempo. Y ya sabemos que este - el tiempo - es finito y eso sí, todos disponemos del mismo de forma ecuánime.

No por las actividades que a mí me resultan, si no que estamos a las expectativas y de nuestro estado de animo para enfocarnos en prestar servicio e intentar hacerlo lo mejor posible. Entrando en el lugar que habitualmente tomo café, antes de entrar, venía una empleada, supongo que apurada por llegar esos cinco minutos tarde.

Parece que cuando empiezas algo mál y medimos más la urgencia que lo importante, Murphy aparece y nos acompaña con maldades o calamidades, aunque no sea totalmente nuestra culpa. Pues, aunque para mí ha sido un hecho sin trascendencia, que se haya achicharrado mi tostada, para dicha empleada y su cara - todo un poema - parecía que se le había caído el mundo. Me ha pedido 6 veces disculpas y mi forma de actuar, ha sido como observar nuestro comportamiento en forma de servicio y, animar que ese posible fallo, nos pasa a cualquiera - no somos Dioses.

Otros clientes, podrían en esa situación haber actuado de diferente manera. Pero para bien o para mal, me encanta el servicio y no hay mejor forma que interactuar con él, sea cliente o quien lo provee. Cada vez que lo haces, es una oportunidad de aprender. Su responsable no le ha dicho nada, pero el resquemor lo tenía en sus adentros por lo que le he preguntado.

¿Por qué te preocupas, sí durante todo el día tienes la oportunidad de hacer lo correcto tal y como estás acostumbrada a hacerlo? ¿Crees que la gente es perfecta y que no comete equivocaciones? ¿Has aprendido algo? De su aprendizaje, adquirirás experiencia y conocimiento y eso sí que es importante, par la próxima vez que atiendas otro clientes e intentes generarle valor por el servicio que prestas.

He visto, una ligera sonrisa - sin palabras - que denotaba agradecimiento. La cuestión es que seguramente esta persona, no lleva más de una semana y, por ello, ella le daba tanta importancia. Por eso, los gestores de servicios, o los responsables deben enseñar y estar presente en cada momento para ayudar y fomentar tanto un entorno agradable para trabajar como para aprender. Lo bueno de todo ello, es que su responsable me ha dado las gracias, por lo que creo que ambas han aprendido la lección.

Todos, todos los días, nos equivocamos, por lo que debemos asumir nuestra equivocación y aprender de las mismas, para que la siguiente intentemos hacerlo mejor. Lo genial de esto, es que la mejor manera que creo uno tiene para aprender como generar mejor valor a los servicios a neustros clientes, es ver como lo hacen otros en sus servicios y más que juzgarlos, quedarnos con lo bueno que veamos y eliminemos lo inservible.




jueves, 5 de junio de 2014

Yo soy quien os separa de la siesta ...

Buen inicio de ponencia. La razón, las 16:00 horas; con el calorcito, el estómago lleno y después de una mañana escuchando - no aprendiendo - es un reto o un desafío, para que la audiencia - esa que es el mayor regalo que puede hacer a un ponente por la inversión de su tiempo por escucharle - podía plantear ciertas dudas en lo que se quería transmitir.

Si añadimos que durante ese pequeño periodo de tiempo - idea genial de una persona, experta en la Gestión de Conocimiento - Javier Martínez Aldanondo - con su definición de "Acumular experiencia reutilizable en el futuro".

Donde en 30 minutos la gente que escucha es totalmente imposible que adquiera experiencia y práctica y de igual forma no reutilizará nada en el futuro, ya que lo escuchado en más de unas horas, unos días, a lo sumo será imposible que se recuerde o se quede almacenado en nuestra memoria. La razón es que esa no es la forma de aprender. Y ya aprovechando que estamos en el académico independientemente de las temáticas a formalizar. Deberían enseñar a los alumnos a aprender a aprender. Cuánto resultados obtendrías dichos alumnos. La razón, es que esto se le queda para toda la vida, en su hábito.


miércoles, 4 de junio de 2014

Un día genial en el congreso académico

Reunirse con profesionales del sector es un grado. Compartir con amigos y compañeros del sector, es algo excepcional. Saludar a gente que ha hecho posible con su esfuerzo y dedicación dicho congreso académico es para quitarse el sombrero, sobre para todos aquellos que están en la sombra pero sin su trabajo eso no saldría como debiere. Hacer una ponencia es un honor. Que la gente no se duerma y te escuche es una delicia.

Una cosa importante, es la experiencia y aprendizaje que incorporas a tu conocimiento en estas citas. Es mágico.


Pero lo que realmente merece la pena y os invito a que lo hagáis sí tenéis oportunidad:

Es el hablar con libertad sobre aquello que amas y crees


Luego a la gente le habrá podido gustar mucho, a medias o realmente nada, pero lo que realmente como persona y como profesional te engrandece con el trabajo realizado es eso, hablar con toda la libertad ilimitada que todos poseemos pero que muchos, por miedo o estar fuera de lo que opina la media no se atreve.

Casi estábamos en pleno las personas - Marga y un servidor - que formamos parte de este grupo de la Gestión de Conocimiento. Nos faltó la tercera pata que soporta al taburete de este grupo, Gonzalo. Que por razones profesionales no ha podido asistir. Somos tres, pero como sí fuéramos 300 como la película. La verdad que orgulloso estoy de mis compañeros, de ese comité de estándares y de mi organización, el itSMF España.



martes, 3 de junio de 2014

El destino hay que crearlo...¿a qué esperas?

La gente cree y espera que la suerte le acompañará en su camino. Y la suerte no aparece así porque así, sino hay que buscarla. Y lo mismo, pasa con el destino. No podemos vivir con aquello como indica la frase "lo que me traiga el destino".

El destino hay que crearlo, ...sin atisbo de dudas


Para recoger hay que sembrar de forma diaria para que las puertas y las oportunidades aparezcan - y se fructifiquen - en forma de logro, por la actitud, compromiso, dedicación y pasión en lo que uno hace. Hoy y mañana han sido y serán dos días totalmente excepcionales e inolvidables, por ello.

Por lo que, hacerlo por vosotros mismos. El aprendizaje y el conocimiento lo atesoráis. Ir en busca de lo que realmente os merecéis. Y la ley de la cosecha hará el resto. No me cabe duda.

¿Realmente "Cumples" lo que "prometes" en la prestación de tus servicios?

La excelencia de cada una de las personas que dan forma a un servicio y lo mantienen, con calidad y generando valor podrías ser un grado que todos los clientes a primera instancia comprarían, si solventaran sus problemas  o necesidad con soluciones. 

Pero muchas veces las palabras se quedan en eso y no se traslada la acción a hechos. Por ello:

¿Realmente "Cumples" lo que "prometes" en la prestación de tus servicios?


Aparte de esa excelencia, proactividad y eficiencia, tenemos que tener cada uno, una serie valores, como integridad, honestidad, ética, respecto a las personas que deben influir de manera inexorable a cada una de las acciones o actividades que realizamos de forma diaria en la prestación del servicio.

Por tanto, de cara a nuestros usuarios, clientes y negocio, la diferencia estriba entre lo que prometes y cumples, así de sencillo.

"Sí lo que prometes no está por encima de lo que espera tu cliente, la problemática que tendrás es que no te dejaré la oportunidad de cumplir esos mínimos porque realmente no te contrataré y realmente ignoraré tus propuestas"

En cambio:

"Sí lo prometido excede bastante lo que espera nuestro cliente, tampoco tendrás la oportunidad de demostrarlo, ya que tampoco te contrataré por la falta de creencia en todo lo prometido"

Por lo que el término medio será la apuesta segura, en la que lo que debes prometer al cliente, solo es exclusivamente aquello que cubra con hechos su necesidad, ni más ni menos. Y hacerlo realidad. Así que:

"Cumple" lo que "prometes" de cara a "satisfacer" la "necesidad"


lunes, 2 de junio de 2014

¿Como hacer para ir más allá de generar el valor que te define el cliente?

Se dice que el negocio o nuestro cliente es quién debería o podriá definir que es para ellos el valor. Y nosotros como proveedores tenemos la responsabilidad de hacer realidad dicho valor, generándolo. Y por ello, cobramos un precio por dicho servicio si es que nuestra organización es con ánimo de lucro.

Inexorablemente, nos debería la cabeza y nuestro conocimiento plantear algunas preguntas, ¿no creéis?

¿Con generar el valor que nos define el cliente nos deberíamos sentir ya satisfechos? ¿Qué pensáis? ¿Con esto tenemos todo cumplido? O ¿podríamos ir más allá?

¿Si no lo generamos, por qué nos sorprendemos tanto, de que prescindan o cancelen nuestros servicios o bien no vuelvan a comprar nuestros productos? ¿No sería lógico? ¿Qué harías tú sí fueras cliente y te pasara esto?  O mejor ¿qué haces actualmente cuando esto te ocurre?

¿No sería nuestra fidelización e ir más allá ayudar a definir y conseguir dicho valor para el cliente? ¿Y si hiciéramos esto de forma continuada? ¿Y sí nuestros beneficios crecieran sólo y exclusivamente si ayudáramos a nuestros clientes fehacientemente a conseguir los suyos?

Sí hiciéramos esto ¿cuál sería la percepción de nuestros clientes?

De esta forma, ¿nuestros clientes con nuestro buen hacer no nos abrirían la puerta a sus propios clientes creando una gran red de valor?


¿Cómo lo véis?

domingo, 1 de junio de 2014

Elige a tus clientes, elige tu futuro

Seth Godin y sus ideas geniales publicadas en sus libros se han convertido en una de mis inversión en tiempo desde hace un par de meses. Es genial, la facilidad, sentido común y atrevimiento que subyacen en las mismas. Eso le hace diferente sin lugar a dudas.

Les comparto un par de párrafos para que ustedes, los que lean estas líneas puedan juzgar ese atrevimiento y ese inventar lo no inventado. Es genial.

"Tus clientes definen lo que haces, cómo lo haces, dónde lo vendes, cuánto cobras, a quién contratas e incluso cómo financias tu negocio. Si tu base de clientes cambia con el tiempo, pero tú no realizas cambios en el resto de tu organización, la cosa acabará en fracaso"

¿Cómo lo ves? Hay tal magia y tanto verdad en los líneas que como sugiere puede ser nuestro logro o fracasó el no tenerlo en cuenta. ¿Piensen en su cartera de clientes? ¿Les pasa esto? ¿Les ocurre esto? ¿Qué hacen al respecto.

"Hace falta visión y valor para rechazar a alguien y centrarse en un segmento diferente, en gente a la que puede resultar más difícil vender en principio, pero que con el tiempo te llevará adonde quieres estar"

¿Quién tomaría actualmente dicha acción, ya no arriesgada sino con tintes de suicidio por su puesto de trabajo? ¿Quién deja la comodidad y se embarca en lo desconocido? ¿Pueden ver la diferencia? ¿Es tal brutal? ¿No es salirse de la zona de confort es salirte prácticamente del planeta y explorar el universo en busca de planetas con tintes de vida actual o pasada?

Totalmente disruptivos. ¿No creen?